jueves, 04 de noviembre de 2010

 

 

 

 

 

"Así debéis hacer vosotros: manteneos locos, pero comportaos como personas normales. Corred el riesgo de ser diferentes, pero aprended a hacerlo sin llamar la atención".



Por Rubén Adrian Valenzuela      



Paulo Coelho, uno de los más prolíficos e influyentes escritores del siglo, acaba de autorizar sus memorias en un libro: "El mago", que lleva la firma de Fernando Morais y que probablemente se convertirá en la obra de cabecera de miles de los seguidores del autor de "El alquimista", "El peregrino de Compostela" o "Verónika decide morir" (ahora convertida en película).
Más de tres años de entrevistas y grabaciones, permitieron a Morais confeccionar una extensa biografía, en la que a veces se hacen revelaciones incómodas. Paulo Coelho, que por la importancia de su obra y por la difusión de su pensamiento se ha convertido casi en el líder espiritual de millones de seres en todo el mundo, confiesa sus experiencias homosexuales "como una forma de saber si yo lo era" y habla de sus devaneos con el satanismo, las drogas, el sexo en múltiples variables y la violencia de género. Particularmente reveladoras son sus relaciones familiares: Sus padres lo internaron, por largas temporadas y a la fuerza, en clínicas psiquiátricas y celdas de aislamiento, para llamarlo al orden y convertirlo en lo que, ellos creían, sería una persona normal y honorable.
No sería sino hasta después de los 40 años de edad cuando Coelho se iba a convertir en escritor, tras una revelación que habría tenido durante la visita a un campo de concentración y exterminio de judíos en la Alemania nazi. Desde entonces el éxito y la polémica no le han abandonado y jerarcas políticos y militares de las más distantes y distintas latitudes, le han recibido y agasajado como a un redentor. Recientemente un jeque árabe le envió su avión personal para invitarle a recibir las llaves de una mansión, de casi cinco millones de dólares, que le regalaba sólo por ser el autor que más le había acercado a Dios.
Paulo Coelho, nacido en Río de Janeiro en 1947, es pues un referente y un apóstol de sus propias ideas. Cuando decidió hacer el Camino de Santiago y escribir luego un libro sobre esa experiencia, muchos dudaron de que la obra pudiese interesar a los lectores. El camino compostelano está archi reconocido y los libros, guias, películas y reportajes que se han producido en torno a su historia y significado son tantos que abruman. ¿Qué podrían contar de nuevo, pues, Paulo Coelho sobre la ruta jacobea? Millones de ejemplares del libro (el más vendido de su producción) atestiguan que el autor tiene una clave secreta para encantar y una legión de admiradores en todo el mundo, que parece que van a leer lo que les eche.
De su pensamiento místico y cultural se hacen estudios y exégesis. Como Pablo Neruda, que temía que después de su muerte publicaran hasta sus calcetines, a Coelho lo analizan y lo critican (particularmente feroz es la mirada de los periodistas y escritores brasileños), ya en vida. Sus prendas de ropa íntima se subastan por cifras increibles y las reproducciones clandestinas de sus libros suman casi tantos millones de ejemplares como los textos autorizados.
"La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante", dice el brasileño, y la gente se golpea el pecho.
"Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia", añade. Y los creyentes caen de rodillas.
 "Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él", sugiere. Y a muchos se les llenan los ojos de lágrimas.
Convertido en gurú -o mago, como dice su biógrafo-, Paulo Coelho se le antoja a muchos como insustituible y hay quien lleva un libro suyo como texto de consulta o manual de autoayuda. Sus frases inspiran a poetas y cantantes y hasta hay un grupo de rock que canta canciones con sus dichos: "Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar". "No tenía miedo a las dificultades: lo que la asustaba era la obligación de tener que escoger un camino. Escoger un camino significaba abandonar otros".
Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan". "Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo".
Una de las claves del éxito de Paulo Coelho (hay muchas y de variada consideración), parece ser que predica con el ejemplo... Con su ejemplo. Así, cuando aconseja o hace que sus personajes aconsejen, parece que estuviese hablando de sí mismo: "Así debéis hacer vosotros: manteneos locos, pero comportaos como personas normales. Corred el riesgo de ser diferentes, pero aprended a hacerlo sin llamar la atención".
Parece que seguiremos oyendo de "El mago" por mucho tiempo. (rubenadrianvalenzuela@yahoo.es).
 
 


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