Por Rubén Adrián Valenzuela.-
(Con una breve historia sobre el Amor y la Alegría, del escritor cubano Osmel Chapman Pérez).
Mi amigo Nicasio Bocajarro dice que la situación actual de crisis e incertidumbre se debe a que nos hemos olvidado del Amor y la Bondad. Estamos tan inmersos en asuntos superfluos, que nos hemos olvidado de vivir y de apreciar a quienes tenemos cerca.
El amor, supuestamente la fuerza más poderosa del mundo, se ha desvalorizado. No cotiza en Bolsa, no sirve como instrumento de cambio ni le aceptan como garantía de nada. En la banca prefieren las hipotecas basura antes que el amor como aval. Y este hermoso sentimiento no figura en las propuestas de ninguno de los candidatos a la alcaldía o la presidencia de Gobierno."El amor es una trampa" -me dijo un militar-. "Es como los ecologistas, que van de verde por fuera cuando interiormente son rojos". Un policía cree que hablar de amor es cosa de maricas y un soldado afirma que "amor es matar enemigos por la patria... Si no fuera porque nosotros hacemos cosas tremendas, los civiles no podrían hablar de amor ni de paz".Le pregunté a un dirigente del PP si creía en el amor y me dijo que yo estaba tratando de liarlo. "Seguramente eres de la oposición" sentenció. Y uno del PSOE afirmó que no estaban los tiempos "para andar hablando de gilipolleces". "¿Quien te daría su voto si en el programa, en vez de prometer puestos de trabajo ofrecieras amor y sólo amor?".Ana Rosa Quintana salía de uno de sus programas en Tele 5 cuando le solté la pregunta. "No me gusta hablar de mis intimidades", dijo y se fue a posar para una fotografía de portada en AR, que es la mejor muestra de amor que ella se brinda.El famoso economista conocido como Profesor Badía soltó una alegre carcajada, cuando le hablé del Amor "Eso no vale nada... Si no cotiza en Bolsa es que no tiene valor alguno. Es como las hipotecas NINJA (algo así como "sin trabajo ni bienes valorables", en inglés), si no está respaldado por algo sólido".El poeta Pablo Neruda, a quien el tema le había preocupado desde muy joven, se fue a los cementerios, donde habló con los enterradores: Cuando llegó mi oportunidad
les largué unas cuantas preguntas,
ellos me ofrecieron quemarme:
era todo lo que sabían.
En mi país los enterradores
me contestaron, entre copas:
—«Búscate una moza robusta,
y déjate de tonterías».
Nunca vi gentes tan alegres.
Cantaban levantando el vino
por la salud y por la muerte.
Eran grandes fornicadores. Entonces encontré al escritor cubano Osmel Chapman Pérez. Él me contó un cuento, después del cual sigo sin saber mucho más del amor, pero muy contento:HISTORIA DEL AMOR