sábado, 30 de octubre de 2010
mar,5 octubre, 2010 17:18
La muerte de un inmortal ( Y 3 )
Foto de Rubénadrián valenzuela
 

La muerte de un inmortal ( y 3 )

 

Por Rubén Adrián Valenzuela

 

 

 

 

 

 Para ser objetivo, independiente y veraz se necesita no tener más patrón que tu conciencia; carecer de todo tipo de carnet y no estar sometido a ninguna otra disciplina que no sea la verdad...

 

 

    

 

 

 

 

Nunca antes en mi vida de periodista he tenido que defenderme tanto como después de haber dedicado un par de artículos a la muerte de Mario Rodríguez Cobos, Silo, fundador del Partido Humanista.

Para alguno de mis lectores parezco “demasiado entusiasmado” difundiendo las ideas de Silo y para otros soy un “mensajero a sueldo” que pretende divulgar “sin ningún pudor” las ideas de un “iluminado como Silo que hasta se permitió establecer las bases de un nuevo catecismo y los ritos ceremoniales de la despedida de los muertos”.

Cuando veo estos mensajes no puedo quitarme de la cabeza la idea de que alguna razón, profunda (por no decir oscura) han de tener quienes así escriben. Comprendo que no entiendan el tipo de periodismo que yo ejerzo, acostumbrados como están a esos gacetilleros que vemos y leemos todos los días. Ayer, sin ir más lejos (y hoy está en todos los sitios de la redes sociales, incluido You Tube), el inefable Jordi González (Tele5) se cabreaba y perdía los nervios con las cotorras que integran el equipo de “La Noria”. 

Nunca he sido militante del Partido Humanista (cosa que no me enorgullece) como tampoco he militado entre socialistas, comunistas, democristianos o conservadores. Y lo he hecho (no militar) consciente de que mi condición de periodista profesional me obligaba a ello. Para ser objetivo, independiente y veraz se necesita no tener más patrón que tu conciencia, carecer de todo tipo de carnet y no estar sometido a ninguna otra disciplina que no sea la verdad, aunque esta verdad no pase de ser la tuya propia, a veces distorsionada por consideraciones subjetivas.

En mi ya dilatada carrera como “Comunicador Social” he entrevistado a criminales de guerra, traficantes de armas, proxenetas y hasta dictadores: Stroesner del Paraguay; García Meza de Bolivia; Massera, de Argentina; Pinochet, de Chile; Aznar, de España (nos metió en una guerra injustificada y exterminadora) y asistí a una de las últimas proclamas como candidato a la reelección de la presidencia en el  Perú del sátrapa Fujimori. También estuve al lado de grandes personalidades, como el Papa Juan Pablo Segundo a quien, en México, le tuve aferrado a mi brazo derecho para ayudarle a salir de una situación comprometida en el Seminario Palafoxiano de Puebla. Nadie me acusó, antes de haber sido partidario de tiranos o de haber sido portavoz de las ideas del Pontífice romano.

Escribir acerca de Silo me ha reconciliado con el periodismo sin compromisos y con mi hija Giselle y su madre (mi ex esposa) Gloria, a quienes no comprendí ni acompañé cuando ellas optaron por hacer caso a aquel  magnífico pensador y escritor que llamó a “Humanizar la Tierra”.

Silo ya no está pero sus palabras siguen fluyendo en el cariño y el respeto que le manifiestan sus herederos y no digo ningún exabrupto cuando afirmo que su mensaje es de futuro. Lean este breve texto de uno de sus libros: “El paisaje interno” y pregúntense si un iluminado pudo haber generado más verdad y sentimientos: “Veamos qué relación estableces con tu paisaje externo. Tal vez consideres a los objetos, las personas, los valores, los afectos, como cosas expuestas ante ti para que elijas y devores de acuerdo a tus especiales apetencias. Esa visión centrípeta del mundo, probablemente marque tu contradicción desde el pensamiento hasta los músculos (... ) Desde el pensamiento hasta los músculos, todo está educado para contraer, no para soltar. Y, de este modo, aún cuando procedes con generosidad, el cálculo motiva tu desprendimiento. Todo entra, nada sale. Entonces, todo se intoxica, desde tus pensamientos a tus músculos. E intoxicas a cuantos te rodean. ¿Cómo podrías luego, reprochar su “ingratitud” para contigo?” {Humanizar la Tierra. Ed. Plaza y Janés, págs., 99 y 100. Mayo de 1989}.

Silo, que llegó a aglutinar un millón de seguidores en más de 100 países, aparece en la foto que acompaña esta nota con un candidato a la presidencia de Chile, Tomás Hirsch y Giorgio Schultze, portavoz del Nuevo Humanismo en Europa y candidato al Parlamento Europeo en Italia. (rubenadrianvalenzuela@yahoo.es)  


Publicado por R.A.Valenzuela @ 10:35
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