La constatación de que el hombre, buscando satisfacer sus ambiciones (aquí se trata de apoderarse de un valioso mineral que yace justo bajo la aldea de los Na' vis) no se detiene ante nada y mata y destruye sin consideraciones morales. Bien mirado, es lo que han hecho en Irak y quieren hacer en Venezuela y están haciendo en Chile con los Araucanos (Mapuche) y en la selva amazónica. La historia de James Cameron adolece de un defecto: y es que pone al hombre blanco, norteamericano y ex marine como vencedor de todos los avatares. Algo así como el Tarzán de los Monos de Edgar Rice B., que llegó a la selva y fue superior en todo a los nativos (negritos) y dominó a los animales. ¿Por qué la guerra de los Na'vis no la dirige y la gana un indígena? El resto, inobjetable. (rubenadrianvalenzuela@yahoo.es)