jueves, 04 de junio de 2009

Por Rubén Adrián Valenzuela
El autor de "El alquimista" y otros 18 libros que han vendido más cien millones de ejemplares, tiene una teoría sobre la reciente crisis mundial, que eriza los cabellos



El periodista que en 2008 no haya escrito algo sobre la crisis económica y financiera, o no es periodista o está en el paro. Yo hubiese querido acabar el año sin tocar el tema, porque cual más cual menos, hasta en el bar de la esquina, tiene recetas para salir del colapso en que nos encontramos. Pero el maestro Paulo Coelho, autor de 18 libros que han vendido la friolera de 100 millones de ejemplares (si por cada tomo vendido hubiese ganado 1€, uno solo, ya podríamos calcular su fortuna y entender por qué en Barcelona hay una agencia literaria que se dedica entera y eclusivamente a sus asuntos), se ha descolgado ahora con una teoría que es la más cuerda e interesante de todas las que se han oido, incluso en la reciente cumbre del G-20 (más uno), en Washington.
Dice el autor de "El alquimista" o "Verónica decide morir", que las crisis son purificadoras y que los jesuitas creen que una purga de caballo te purifica y tonifica. Pero que esta, la crisis de los ladrillos, las hipotecas tóxicas y los capitales esfumados se ha cerrado en falso y "no vamos a aprender nada", después de tanto sufrimiento. Por que se da el caso de que el Socialismo, el verdadero, el de Marx y Engels, que era para los proletarios del mundo (unidos o no), se ha convertido en la tabla de salvación de los millonarios, los capitalistas, los especuladores, los traficantes y los corruptos.
A los muertos de hambre, a los desposeidos del mundo, les tiran bombas, napalm, gases de destrucción masiva. A los que cenan con vinos de 350 euros la botella y se despiden del trabajo con indemnizaciones de 10 millones (de euros) por parte baja, a estos les rescatan los bancos fundidos, las empresas quebradas y hasta las fábricas de automóvil inactivas por exceso de stocks.
"No hemos aprendido nada", dice Coelho. "La gente está confundida, totalmente controlada, vigilada y hastiada y ya nadie entiende qué está pasando". Los dineritos, pocos o muchos que tributamos al Estado para disponer de carreteras, escuelas, hospitales, parques infantiles, centros deportivos, bibliotecas, residencias de ancianos, ya no están más para esos menesteres. Han ido a rescatar a los que viajan en primera o avión privado, visten de Prada y cambian de Rolls, Mercedes o Jaguar cada año.
"Las autoridades se han apresurado, han intervenido demasiado pronto" - reflexiona Coelho-, "y no permitieron que la Bolsa tocara fondo... La Bolsa tenía que haber caído y caído para encontrar otra salida, pues de una buena purga resurges purificado". Pero, tal como se han hecho las cosas, con estos parches tan apresurados "sólo volveremos caer, más pronto que tarde" pero con más daños colaterales y destrozos irreparables.
O sea, la hecatombe que se nos viene encima, sólo está postergada. Y mientras tanto, los que curran, los que mueven la economía y la hacen posible, a sufrir y poner el lomo.
Y no es todo, porque según Paulo Coelho "estamos cercados por todo tipo de fundamentalismos. Y lo que puede ocurrir en Estados Unidos, ahora que ha ganado Obama, es muy preocupante porque una buena parte de su país no lo quiere por ser negro: la violencia física y el caos, en ese país" pueden estar a la vuelta de la esquina. (rubenadrianvalenzuela@yahoo.es.






Tags: Cien millones de libros

Publicado por Desconocido @ 19:30
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