Por Rubén Adrián Valenzuela.- En ciertos establecimientos el portero es la máxima autoridad
El "Libro blanco de la alimentación escolar" que han
elaborado la Asociación Española de Pediatría (AEP) y
la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la
Alimentación (SEDCA) no deja lugar a dudas: nuestros
hijos en la escuela están mal alimentados y peor
atendidos.
Las dietas, altas en grasas y carbohidratos y pobres
en vitaminas, favorecen la obesidad y la malnutrición
y alientan comportamientos alimentarios patológicos,
tales como la anorexia y la bulimia.
El informe, que viene a confirmar lo que muchos padres
sospechábamos desde siempre, abunda en ejemplos de
maltrato alimentario, como no tener en cuenta las
necesidades especiales por motivos de salud. Así,
aquellos chicos y chicas que presentan intolerancia al
gluten o la glucosa, o aquellos que padecen alergias o
diabetes, no sólo no son atendidos específicamente
sino que hay casos en que son obligados a ingerir
aquellos productos que atacan a su salud.
Jesús Román, presidente de la SEDCA, cree que sería
necesario organizar jornadas de puertas abiertas en
los centros educacionales, para que los padres puedan
probar la comida que se les da a sus hijos.
"Abundan las pastas, el arroz y la carne" -dice- "y
escasean la fruta, las verdudas y el pescado".
Según una encuesta realizada sobre más de 30 centros
educacionales de toda España, "las legumbres y el
pescado sólo estaban presentes en 1,4 y 1,3 veces a la
semana" y en algunos casos sólo figuraban en los
listados de menú que se envía a los padres aunque, en
la práctica, habían sido reemplazados por huevos u
otros alimentos de fácil manupulación.
Isabel Polanco, secretaria de la AEP y una de las
autoras del estudio dice que tampoco se atienden las
necesidades de los alumnos con religiones distintas a
la católica, a excepción de Andalucía, Madrid y
Valencia y en muchos casos es tal la indiferencia
frente a los requerimientos especiales que los alumnos
acaban viéndose obligados a no comer o marcharse a
comer en casa.
El panorama es patético en algunos establecimientos
donde además de la mala alimentación, someten a los
niños a disciplinas humillantes como obligarles a
tragar todo lo que está en el plato o no permitirles
levantarse de la mesa hasta que lo hayan acabado todo.
Todo esto se podría evitar si los padres
tuviésemos acceso a los comedores escolares o si se
nos permitiera integrar comisiones de inspección con
los responsables del sector. Pero el "claustro" de
profesores (y nunca mejor utilizada esa expresión), se
resiste a las medidas fiscalizadoras, porque entonces
se les acaba la tertulia y el asambleismo. Muchos,
mientras los chicos corren y se caen y se pelean y se
machacan de lo lindo cuando están en el patio, fuman y
charlan sin importarles que el mundo se esté cayendo
y, por supuesto, apenas intervienen cuando hay un caso
sangrante, del que no dan cuenta ni verbalmente ni por
escrito cuando la jornada llega a su fin.
En alguna escuela es normal
encontrarse que los viernes, mucho antes de la hora de
salida, ya no hay directora ni tutores con los que se
pueda hablar sobre qué ha pasado con tu hijo. Y la
máxima autoridad, incluso para reñir a los padres, es
el portero, que sin embargo resulta incapaz de darte
una respuesta satisfactoria cuando se le plantea algún
problema.
Y quiero volver al tema de los lavabos, cuya dudosa
higiense y pésima dotación no se puede comparar con
los destinados al profesorado. En éstos no faltan las
tapas y posadereas y abundan el jabón y el papel
higiéncio. Estas cosas, que los chicos disfrutan en
sus casas, donde hay que enseñarles a usar
adecuadamente la tapa y a no malgastar los productos
de aseo, brillan por su ausencia en las escuelas. ¿Es
que son menos importantes los traseros de los niños
que los de los profesores? Alguno dira: "Es que da más
faena y obliga a estar cuidando el aseo
permanentemente". ¡Bien! Para eso se les paga. No para
imaginar economía de tiempo y dinero. Y es que muchos
se olvidan que los niños son el futuro y, como los
tratemos ahora tratarán ellos cuando tengan poder.
(
rubenadrianvalenzuela@yahoo.es)
Tags: Comen mal los tratan peor