jueves, 26 de marzo de 2009
 
Por Rubén Adrián Valenzuela.-  Ahora resulta que ciertos papeles secretos de la CIA ( desclasificados con su conveniente reserva de temas escabrosos), vienen a demostrar lo que ya se sabía hace  casi medio siglo: Que el Gobierno de los USA estaba dispuesto a pagar hasta 150.000 dólares (casi un millón de euros de hoy en día) por la cabeza de Fidel Castro, que el asesinato de líderes opositores era cosa que interesaba no sólo a las fuerzas de orden y seguridad, sino también a la Cosa Nostra, a los magnates del petróleo, al Sindicato del Crimen que había fundado en Chicago un italiano famoso llamado Al Capone (sustituido por esas fechas por otro notable de las fuerzas del mal, conocido como Salvatore Giancana) y hasta por la Iglesia, los hoteleros y las inmobiliarias.    

    
 
 
No sé por qué, no me asombra. La idea de que fuerzas oscuras y malignas estaban/ están coludidas para decidir sobre nuestras vidas y nuestras muertes, hace tiempo que se instaló en mi ánimo.
La CIA norteamericana, la Mafia calabresa, siciliana o genovesa, la Cosa Nostra en fin, han estado y estan complotando para matar a éste, encumbrar a aquel o hacer que determinados gobiernos -particularmente si son de derechas o dictatoriales-, se libren de sus opositores más tenaces y notorios.
Decir estas cosas hace unos años era exponerte a que te calificaran de paranoico, "persecuto", conspiracionista y unas cuantas cosas más, amen de rojo, que eso era lo primero aunque tú fueses daltónico.
Ahora resulta que ciertos papeles secretos de la CIA ( desclasificados con su conveniente reserva de temas escabrosos), vienen a demostrar lo que ya se sabía hace  casi medio siglo: Que el Gobierno de los USA estaba dispuesto a pagar hasta 150.000 dólares (casi un millón de euros de hoy en día) por la cabeza de Fidel Castro, que el asesinato de líderes opositores era cosa que interesaba no sólo a las fuerzas de orden y seguridad, sino también a la Cosa Nostra, a los magnates del petróleo, al Sindicato del Crimen que había fundado en Chicago un italiano famoso llamado Al Capone (sustituido por esas fechas por otro notable de las fuerzas del mal, conocido como Salvatore Giancana) y hasta por la Iglesia, los hoteleros y las inmobiliarias.
Puede ser que a los lectores de este bolg estas "novedades" tampoco les cojan desprevenidos, pero es que todo lo que estamos conociendo como "cosas que ocurrieron hace décadas atrás", están ocurriendo aún y ya no tan lejos de nuestras fronteras.
Las mismas fuerzas que aparecen como aliadas para matar a Castro, derrocar a Salvador Allende en Chile o apoyar las dictaduras de Videla en Argentina y Pinochet en la patria de Neruda, están hoy desplegando todas sus energías en la España de Rodríguez Zapatero. Es cosa de la mafia el tema de los escándalos inmobiliarios; es técnica de la CIA el manejar ciertos importantes e influyentes periódicos para mentir sobre las conversaciones del Gobierno con ETA; ya se usó el recurso de la intoxicación política, con mentiras, en Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Chile, Irán Irak o Palestina; las lecciones sobre cómo obtener ganacias rápidas, abundantes e ilicitas se impartieron hace mucho tiempo, pero se siguen aplicando en Marbella, las Islas Baleares, Murcia, Valencia o Madrid. La corrupción a servidores públicos y la compra de votos a supuestos representantes de la izquierda para que apoyaran la elección de un gobierno de derechas (léase Comunidad de Madrid) es cosa que ya se hizo con relativo éxito en muchas naciones fuera de España.
Ahora hasta la Iglesia católica anda metida en manejos turbios y peligrosos, llamando a la "desobediencia civil", en el tema de la Educación para la Ciudadanía, lo mismo que hizo en Chile la Conferencia Episcopal con los planes de reforma educacional de Salvador Allende. La ENU se llamaba: Educación Nacional Unificada, que sólo tenía como objetivo que los escolares del norte estudiaran las mismas materias y con los mismos contenidos que en el sur. Todos sabemos lo mucho que lamentaron los católicos chilenos, a toro pasado, haber despertado a la bestia del militarismo. Hubo un golpe de estado sangriento, cruel y prolongado, pero no inesperado, porque las mismas fuerzas que hoy se mueven sobre la Península Ibérica, se movieron en ese país sudamericano para que las instituciones fuesen sobrepasadas y la Constitución y las leyes arrojadas al basurero.
No me soprende lo que han venido a confirmar los papeles secretos de la CIA. Me sorprende que en España, tanta gente, todavía hoy, esté ajena a la intentona golpista o guerracivilista de las fuerzas involucionistas y que, al mismo tiempo, otros tan entusiastas como irresponsables, aplaudan y voten a aquellos que no temen (porque no les importa) que la historia se repita. (rubenadrianvalenzuela@yahoo.es)



Tags: Nada nuevo bajo el sol

Publicado por Desconocido @ 17:12
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