lunes, 23 de marzo de 2009
Por Rubén Adrián valenzuela.- ¿Se puede ser ecologista, es decir, trabajar por un mundo habitable, más limpio, sin tener limpia la conciencia?
Los budistas, bonzos, teólogos y creyentes que se reunieron recientemente en Ha Noi para analizar los problemas del mundo parece que piensan que no, que la limpieza del medio ambiente "requiere en primer lugar, la limpieza de la cociencia humana". Al menos así lo dejó dicho el Alto Bonzo vietnamita Thich Gia Quang, quien cree que sin esta condición previa, la grave contaminación ecológica que amenaza la vid de millones de seres en el mundo, no tendrá solución.
Por su parte, el Bonzo Superior Thich Giac Toan, vicepresidente del Comité Ejecutivo de la Sangha Budista de Viet Nam, destacó la necesidad de promulgar la misericordia y el intelecto budistas para salvar el mundo de las actuales amenazas de guerra, violencia, odio, pobreza, discriminación, degradación moral, contaminación ambiental y agotamiento de recursos naturales, entre otros.
La doctrina de igualdad social del Budismo es idónea para nuestra era y facilita tanto la harmonía de las personas consagradas a la vida secular como el camino hacia el nirvana, afirmó el doctor y profesor adjunto de teología ceilandés Jinabbodhi Bhikkhu.
Los Budistas, que celebraron la mayor concentración de este credo en el mundo, Vesak, en mayo de 2008, están trabajando en todos los frentes para analizar el papel del budismo en la soclución de los conflictos, la prevención de las guerras de exterminio, la protección del medio ambiente, la lucha contra el cambio climático y la erradicación de la violencia intrafamiliar y de género. Su principal preocupación apunta a una formación de igualdad social y para ello creen que swe debe trabajar por difundir la educación de esta antigua filosófía ( que no religión ), más antigua que el cristianismo, el judaismo y el islamismo.
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