Por Rubén Adrián Valenzuela.- Por la noche, hacia las 22, cuando ya los niños se han ido a dormir, nos echan los “Cuentos de Alí Babá”, los “Ciento y pico dálmatas” o cualquier otra mielífera producción de la factoría Disney. Es el mundo al revés, pero provocado. Hecho por locos para volvernos locos a todos.
Hace tiempo que la industria del espectáculo audiovisual rebasó todos los límites permisibles. Ya no hay horarios protegidos ni días destinados a la familia y se da el caso de que un domingo, a la hora en que los niños quieren ver un película y los padres hacer una pequeña siesta, nos ponen en pantalla la historia de un padre que abusa sexualmente de sus hijas, mata a la madre para que no lo denuncie y luego se va a otra ciudad donde forma otra familia y vuelta a las andanzas. Por la noche, hacia las 22, cuando ya los niños se han ido a dormir, nos echan los “Cuentos de Alí Babá”, los “Ciento y pico dálmatas” o cualquier otra mielífera producción de la factoría Disney. Es el mundo al revés, pero provocado, hecho por locos para volvernos locos a todos. En “La Vanguardia” apareció hace ya algún tiempo un artículo que tocaba el tema y personalizaba la crítica en ese abyecto personaje llamado Jordi González a quien acusaban de hacer periodismo basura, de representar un modo de hacer que no era el de Catalunya. Daba gusto la ira del comentarista, porque parecía que Catalunya era un especie de “reserva moral” de lo español/catalán. Acababa el artículo con una parodia aznarista (con el Aznar zafio de sus mejores tiempos), diciendo “Váyase señor González”. Yo pensé que después de eso el inefable “Jordi” iba a desaparecer, aquejado de una fuerte depresión y no me hubiese sorprendido saber que se iba a la Legión Extranjera o ingresaba en una orden monástica de esas que tienen misiones caritativas en África o América. Pero no, González ha vuelto. Está, otra vez, haciendo de las suyas en pantalla, nada menos que en la cadena de los herederos del conde Godó. La prensa, mal llamada “rosa”, ha devenido en “cosa”, una “cosa” monstruosa que hace y deshace sin que nadie se escandalice. Es como si la cosa no fuese con nosotros. ¿Se acuerdan de las “Cronicas marcianas”? Al final nadie quería ser entrevistado en ese programa y el apellido Sardá se había trucado en insulto, anatema de periodismo. Y yo lamento mi mala memoria, pero hoy confundo los datos (que para el caso da lo mismo) y no consigo recordar si fue en un programa de Sardá o en uno de González donde vi a un padre sin trabajo al que le ofrecían, en pantalla, una fuerte suma de dinero para que permitiese que su hija perdiese la virginidad en un espectáculo de un teatro en el Paralelo. Mañana cortan este programa. No permitirán que siga este supuesto Sardá o supuesto González de los “late nigth”, pensé. Pero pasaron los días , las semanas y los meses y las “Crónicas...” se acabaron por voluntad propia de Sardá y a González lo tenemos de nuevo en 8TV. La “Prensa Cosa” no debiera ser el paradigma cultural de nuestro tiempo, pero lo es. Dicen que porque el público lo pide. Pero también piden margaritas los cerdos y sólo muy de tarde en tarde alguien se las da. La “periodista” Lidia Lozano, que obligó a Albano a exigir reparaciones morales de Tele 5, sigue gritando y manchando honras en la pequeña pantalla, mientras Albano sigue sin comprender por qué, el día que, por sentencia, pudo sentarse frente a las cámaras de Tele 5 para desmentir afirmaciones que lo calumniaban, fue uno de los días de mayor facturación de la cadena de Berlusconi. Un sentencia judicial que condena a un medio de comunicaciones a rectificar, ha de emitirse sin cortes publicitarios ni beneficio económico para los ofensores, pero aquí la “Cosa” ha acabado adueñándose de la realidad y nos la cuentan, retorcida, tanto como les da la gana. De todas maneras y por mucho que les sancionen, seguirán ganando y traficando con la honra de quienes ya no tienen quien los proteja, porque el monstruo “la cosa”, se ha instalado entre nosotros. (rubenadriianvalenzuela@yahoo.es) --- L'Eco de Sitges <info@ecodesitges.com> escribió: