Rajoy lo citó mal, a destiempo y en el peor escenario posible (entre los ponentes se hallaba nada más y nada menos que el autor de "Una verdad incómoda" y ex-vicepresidente de los USA, Al Gore). Entre otras cosas porque Jose Javier Brey dijo que se invoca a la ciencia para demostrar que Dios existe y también para lo contrario, "para el cambio climático y los submarinos atómicos".
Por Rubén Adrián Valenzuela
Después del de Zumosol, ningún Primo se había hecho famoso en tan poco tiempo como el primo de Mariano Rajoy. Y si bien el primero tenía pinta de matón, hay que reconocer que el segundo, el que es catedrático en Sevilla, de ser cierto lo que dicen, sería más peligroso que un mono con una navaja.
Pero no se preocupen. El hombre es, como diría Antonio Machado:
"en el buen sentido de la palabra, bueno".
Primo, que viene del latín "Primus", tiene varios significados, todos positivos. Empezando por "primero" que es adjetivo, lo mismo que "primoroso", "excelente" o "prima", que alude a un plus o bono extra en las pagas salariales.
La cosa sigue siendo positiva cuando se refiere al trato epistolar que el rey daba´a los grandes de España o respecto de una persona, hijo o hija de tu tío o tía; pero cambia de signo cuando alude a una persona incauta, que se deja engañar fácilmente, sin poner reparos.
¿Pertenece a esta última categoría el primo del líder de la derecha española?
José Javier Brey Ábalo es catedrático de Física Teórica en la Universidad de Sevilla y responsable de algunos proyectos de investigación de Mecánica Estadística -entre ellos uno de Teoría Cinética de Hidrodinámica de flujos granulares-, que siendo muy específicas no tienen nada que ver con el estudio del clima.
Sus colegas dicen que Bray está considerado entre los diez mejores catedráticos de su especialidad en el mundo y que toda su vida profesional ha luchado por mantenerse alejado de los focos y las cámaras, pero, ya se sabe, la familia no se elige, y a él le tocó el PP.
Primos ha habido, que se han casado entre ellos. También hay números primos y ¡primos que nos dé Dios!.
Jose Javier Brey Ábalo, que no gana para sustos, estaba tranquilo en su clase, exponiendo los resultados de una investigación ante sus alumnos, cuando le llegaron los ecos de la intervención de su primo Mariano en un congreso donde se discutian las medidas que los sabios recomiendan para enfrentar el cambio climático que ya nos atenaza.
Rajoy lo citó mal, a destiempo y en el peor escenario posible (entre los ponentes se hallaba nada más y nada menos que el autor de "Una verdad incómoda" y ex-vicepresidente de los USA, Al Gore). Entre otras cosas porque Jose Javier Brey dijo que se invoca a la ciencia para demostrar que Dios existe y también para lo contrario, "para el cambio climático y los submarinos atómicos". Nunca dijo el catedrático que él había traido a Sevilla a diez de los más importantes científicos del mundo, sino que propuso como hipótesis, que si se invitase "a los 100 mejores científicos del mundo" no se conseguiría que se pusieran de acuerdo para decir si "pasado mañana va a llover en Sevilla". Brey que formuló declaraciones en este sentido al "Diario de Sevilla" añadio que no se puede saber con certeza lo que va a ocurrir dentro de 300 años con el cambio climático, "porque hay mucho pseudocientífico opinando sobre esta cuestión". O sea, no descalificó a los que saben sino a los que opinan porque oyeron cantar el gallo, como su primo Mariano que no había hablado con él, sino sólo leído sus opiniones en la publicación sevillana.
Como se ve, primos hay para todo. Pero, a éste primo tan académico y tan serio en sus investigaciones, no había derecho de involucrarlo en un asunto tan caliente como éste del cambio climático. Por eso es que se ha negado a hablar con los periodistas y lo más que ha querido decir es que las declaraciones de su primo Rajoy "están en un contexto distinto y yo como científico e investigador debo mantenerme al margen de esta discusión".
Lo dicho:
"Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla...."