martes, 03 de febrero de 2009
"El amor es una trampa" -me dijo un militar-. "Es como los ecologistas, que van de verde por fuera cuando interiormente son rojos". Un policía cree que hablar de amor es cosa de maricas y un soldado afirma que "amor es matar enemigos por la patria... Si no fuera porque nosotros hacemos cosas tremendas, los civiles no podrían hablar de amor ni de paz".




  
Por Rubén Adrián Valenzuela     
 
 
Mi amigo Nicasio Bocajarro dice que la situación actual de crisis e incertidumbre se debe a que nos hemos olvidado del Amor y la Bondad. Estamos tan inmersos en asuntos superfluos, que nos hemos olvidado de vivir y de apreciar a quienes tenemos cerca.
El amor, supuestamente la fuerza más poderosa del mundo, se ha desvalorizado. No cotiza en Bolsa, no sirve como instrumento de cambio ni le aceptan como garantía de nada. En la banca prefieren las hipotecas basura antes que el amor como aval. Y este hermoso sentimiento no figura en las propuestas de ninguno de los candidatos a la alcaldía o la presidencia de Gobierno.
"El amor es una trampa" -me dijo un militar-. "Es como los ecologistas, que van de verde por fuera cuando interiormente son rojos". Un policía cree que hablar de amor es cosa de maricas y un soldado afirma que "amor es matar enemigos por la patria... Si no fuera porque nosotros hacemos cosas tremendas, los civiles no podrían hablar de amor ni de paz".
Le pregunté a un dirigente del PP si creía en el amor y me dijo que yo estaba tratando de liarlo. "Seguramente eres de la oposición" sentenció. Y uno del PSOE afirmó que no estaban los tiempos "para andar hablando de gilipolleces". "¿Quien te daría su voto si en el programa, en vez de prometer puestos de trabajo ofrecieras amor y sólo amor?".
Ana Rosa Quintana salía de uno de sus programas en Tele 5 cuando le solté la pregunta. "No me gusta hablar de mis intimidades", dijo y se fue a posar para una fotografía de portada en AR, que es la mejor muestra de amor que ella se brinda.
El famoso economista conocido como Profesor Badía soltó una alegre carcajada, cuando le hablé del Amor "Eso no vale nada... Si no cotiza en Bolsa es que no tiene valor alguno. Es como las hipotecas NINJA (algo así como "sin trabajo ni bienes valorables", en inglés), si no está respaldado por algo sólido".
El poeta Pablo Neruda, a quien el tema le había preocupado desde muy joven, se fue a los cementerios, donde habló con los enterradores:
 
Cuando llegó mi oportunidad
les largué unas cuantas preguntas,
ellos me ofrecieren quemarme:
era todo lo que sabían.

En mi país los enterradores
me contestaron, entre copas:
—«Búscate una moza robusta,
y déjate de tonterías».

Nunca vi gentes tan alegres.

Cantaban levantando el vino
por la salud y por la muerte.
Eran grandes fornicadores.
 
Entonces busqué al escritor cubano Osmel Chapman Pérez. Él me contó un cuento, después del cual sigo sin saber mucho más del amor, pero muy contento:
HISTORIA DEL AMOR   
Un día cuando el mundo estaba como perdido, estaban todos los Sentimientos reunidos para arreglar la situación, cuando de repente dice la Inteligencia:
-¡Ya se como podemos pasar los días mejor!- por supuesto ella siempre tan inteligente-. ¡Jugaremos a los escondidos!-
Pero de repente se presentó otro problema, a la Tristeza como siempre, tan triste, no le alegraba el juego. Y el Aburrimiento no quería jugar porque decía que el juego no le entretenía, que para el era mejor pasar los días tras una piedra.
La Alegría, que no era fácil de controlar, siempre tan alegre, no escuchó nada.
Pero aún faltaban la Esperanza, el Amor, la Pasión y la Ternura. Esta última era tan tierna, decía que para ella eran difíciles esos juegos; que mejor se pasaba los días en los campos respirando el perfume de las flores. La Pasión, siempre tan apasionada, estaba pensando en qué haría luego.
En eso llega el Amor y dice: – No sé por qué están tan desalentados-,  y comenzó a brindarle amor a cada uno de los sentimientos que estaban presentes.
Cuando de repente llegó la Esperanza y comenzó a ayudar al Amor sin decir una palabra y sin cansarse hasta alegrarlos a todos.
Cuando ya estaban todos los sentimientos motivados, dijo la Alegría: –Yo me quedaré, escóndanse todos que yo los encontraré – .
La Alegría contó hasta mil y comienzó a buscarlos. A los pocos metros encontró al Aburrimiento, aburrido tras una piedra. Unos minutos más tarde, encontró a la Pasión y la a Ternura en los campos de flores, muy apasionados jugando entre los pétalos. Siguió buscando y entre las ramas de los árboles encontró a la Tristeza muy triste porque ya no le gustaba el juego.
La Esperanza, siempre tan buena, se descubrió para ayudar a la Tristeza.
Cuando el juego estaba terminando se hacía más difícil, ya que faltaban el Amor y la Inteligencia.
La Alegría regresó al árbol donde había contado y encontró a la Inteligencia detrás de éste, aún faltaba el Amor. Entonces la Tristeza se detuvo y se dijo así misma: – He buscado por todas partes y no he visto nada. Ya sé donde puedo encontrarlo –. Y se dirigió al rosal que estaba muy cerca de allí. Cuando estaba muy silenciosa, buscando, escuchó unos gritos entre las ramas, como si estuvieran llorando o lamentándose de algo.
La Alegría se dirigió hacia las ramas y descubrió al Amor enredado entre las espinas y con los ojos ensangrentados, entonces la Alegría le dijo:
–Perdóname Amor, sé que por mi culpa ahora te sientes mal, sé que te debo la vida, no me abandones, que yo nunca te abandonaré...
Por eso se dice que el Amor es ciego y que la Alegría siempre lo acompaña.
(rbenadrianvalenzuela@yahoo.es)  Traducción: L'Eco de Sitges.




Tags: No vale ni como aval

Publicado por Desconocido @ 15:57
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