Los catalanes que acuden a la inauguración del III Festival Internacional de Cine Documental, DocsBarcelona, descubren asombrados la existencia de La Payita, el verdadero y gran amor otoñal del Presidente Salvador Allende. Por Rubén Adrián Valenzuela.
Televisión Nacional de Chile no quiso comprar la película de Fernando Valenzuela, porque estimó que era demasiado buena para su público y recomendó que la llevaran a un museo
Si alguien en Barcelona creía saberlo todo acerca de Salvador Allende, ayer se llevó una sorpresa mayúscula al enterarse de la existencia de Miria Contreras Bell, La Payita, el verdadero y gran amor otoñal del Presidente muerto en La Moneda el 11 de septiembe de 1973.
Tras el pase de la película chilena "1973 rpm. Las últimas horas de Salvador Allende", que inauguró el III Festival Internacional de Cine Documental, DocsBarcelona, muchos espectadores quisieron saber quién era esta mujer a la que el mandatario muerto bajo las bombas llamaba :"Mi negra chilena". Alguien incluso llegó a decir que "Allende era un héroe, no un santo".
En una sala abarrotada de público, con gente hasta en los pasillos y los túneles de entrada por falta de localidades, la película de Fernando Valenzuela fue saludada con aplausos tras los intensos 65 minutos en los que un actor, el colombiano Ramiro Sandoval, recrea en un teatro vacío de Nueva York, los minutos finales de Allende, acorralado y solo en el palacio de gobierno.
"¿Y cómo quiso la familia Allende, representada por la fundación que lleva el nombre del presidente muerto, apoyar la realización de esta película?", preguntó un espectador.
"No fue fácil" - respondió el director y guionista-. "Hubo muchas presiones de diversos sectores para que quitásemos las referencias a La Payita, pero al final, Isabel Allende, la hija del presidente, reconoció que así había sido la vida de su padre y eso no se podía ocultar".
El filme, basado en una obra de teatro del argentino Rodolfo Queblen, llegó a Barcelona con diversos premios internacionales, pero en Chile no ha sido exhibido en circuitos comerciales. "Y Televisión Nacional de Chile no quiso comprarla porque dijo que era demasiado buena para su público. Me recomendaron que mejor la llevase a un museo", afirmó Fernando Valenzuela. El realizador aclaró, sin embargo, que ultimamente las ventas del DVD con la película se han disparado y que Brasil y Colombia la han acogido con entusiasmo.
"No moriré mientras me sigan recordando", dice en la película el Salvador Allende de ficción y aferrado a un fusil, mientras recorre las dependencias del palacio de gobierno, recuerda sus días de niño, en la playa con su familia, mientras una voz en off va recitando los versos de la Divina Comedia, de Dante Alighieri, en su bajada a los infiernos. "Nunca hubo tiempo para pensar en nuestro futuro", añade Allende, refiriéndose a su compañera sentimental, La Payita, quien el día del golpe militar fue la última persona que abandonó La Moneda, llevando bajo sus ropas, para salvarla del incendio provocado por el ataque de la Fuerza Aérea, el Acta de la Independencia de Chile firmada por Bernardo O?Higgins.
¿Y Hortensia Bussi, doña Tencha?: "Ella sabía que su lugar no era morir junto al Presidente de Chile", reflexiona Allende antes de la palabra Fin.
Chile volverá a ser referencia obligada en el Internacional DocsBarcelona, cuando se proyecte el documental "La Funa de Víctor Jara", realizada por TV3, la television nacional de Cataluña. (
rubenadrianvalenzuela@yahoo.es)